Como vimos, la segunda de las palabras que Hellinger utiliza es “Sí”. ¿Qué significa ese “sí”?

En Pedagogía Sistémica se habla de la importancia de asentir, decir “sí” a lo que nos está sucediendo, cuando nos sucede.

Hay una dimensión esencial en esta mirada y es la fenomenológica. Se habla de reconocer lo que es, de darse cuenta.

Precisamente, porque en la mayoría de los casos nuestra actitud es principalmente mental generamos una serie de resistencias instalándonos en el ¡”No”! “Esto no me gusta”, “esto no está bien” o “no debería ser así”.

Siempre que reaccionamos desde la resistencia y el “no”, se genera algún conflicto en el sistema. Cuando hablamos de sistema aludimos a algo que es mayor. Como docentes pertenecemos a una institución educativa ya sea pública, concertada o privada y esta es un gran sistema.

Es obvio que en las instituciones y organizaciones se generan situaciones difíciles que suponen todo un reto para nosotros.

Así, hasta este curso y en los últimos años he estado ejerciendo como jefe de estudios en un IES de la periferia de Madrid. Por diversos motivos este curso estaré en uno diferente con un claustro mucho mayor. Lo que genera en estos momentos una situación de atender las necesidades de ambos Centros, simultáneamente.

Por supuesto que mi respuesta es “sí”, ponerme al servicio y hacer todo lo posible, no lo más cómodo, por apoyar en estas importantes fechas de evaluaciones.

Éste es sólo un ejemplo de lo que nos sucede de manera cotidiana. ¿Cuál es nuestra respuesta?, ¿cuántos “síes” y cuantos “noes” en relación a nuestro centro de trabajo damos a nuestros Alumnos, a sus Madres y Padres, a nuestros Compañeros y al Equipo Directivo?

Si pudiéramos hacer balance de “síes” y “noes” a lo largo de uno de nuestros días, seríamos capaces de establecer cuánto fluimos o cuanto nos resistimos a la vida y, aún más importante en este caso, ¿qué precio pagamos si nos quedamos en la negación, el enojo, el reclamo o la queja?

Todo ello nos debilita y puede llegar a afectarnos físicamente, enfermándonos. Por ello la importancia de los “síes” de cada día respondiendo a todo aquello que la vida nos trae.

Uno de los grandes objetivos de la PS es permitirnos conectar con esa vida. lo que nos permite disfrutar más de nuestra actividad laboral y ser un referente en el aula para nuestros alumnos.

Hay una frase de M. Franke que me gusta: “La fuerza que llevamos al aula es la alegría por vivir”. Ésta se cultiva particularmente cada vez que decimos “sí”.

 

(Crédito de la imagén: De Μαρσύας – Trabajo propio, CC BY 2.5)