En las interacciones entre iguales, existen ciertos matices al aplicar el principio del Equilibrio entre el Tomar y el Dar. Su conocimiento y puesta en práctica nos ayuda a cuidar más nuestras relaciones, sobre todo las más importantes.

A nivel familiar se dan entre los hermanos o con la pareja, incluyendo una importante dimensión personal y emocional.

En nuestros Centros Educativos existen otro tipo de relaciones genéricas entre iguales: las de los docentes de un mismo claustro y las de los alumnos entre ellos.

También puede utilizarse este principio, en un plano no estrictamente sistémico, entre las amistades.

Para Hellinger la relación de pareja comienza cuando alguien le da con amor “un poco” al otro. Tomar  genera en el que recibe un desequilibrio que activa su necesidad de compensar y, cuando es saludable, le devuelve con amor “un poco más”. Si devolviera mucho más, esa relación sería muy difícil de equilibrar y probablemente se pondría en riesgo. Si no hay devolución, tampoco ésta se logra.

Lo apuntado puede hacerse extensivo al resto de relaciones mencionadas, sustituyendo amor por afecto o gratitud.

Para Bert, cuando una relación se compensa exactamente se termina. Pone el ejemplo de alguien que va a una tienda a comprar, al tomar algún artículo y pagar su importe la relación se completa y se cierra.

Se necesita que en las transacciones entre iguales se mantenga en todo momento un cierto desequilibrio que origine una respuesta mutua ofreciendo algo más cada vez.

Un aspecto muy importante relativo a los Principios Básicos de la Vida es que se dan conjuntamente. Por ejemplo entre hermanos a nivel familiar, o entre compañeros en lo laboral, se suma el Orden de Llegada. Siempre uno llega antes, aunque solo sea un poco, como entre los gemelos. También en un Centro existe un orden de antigüedad propio de sus maestros y que conviene respetar a la par de la igualdad.

Otras veces se combina con la Jerarquía. Un caso sencillo: acabo de llegar a un IES al departamento de dibujo. Aunque es un Centro grande únicamente hay dos profesores que llegamos a la vez. La compañera es jefa de departamento y tiene entonces una función de mayor responsabilidad y rango.

Existen situaciones de posible desequilibrio entre dos iguales cuando una persona da todo el tiempo y no quiere, o no puede, tomar. En ese caso se hace “más grande” que la otra. También cuando alguien recibe permanentemente y se niega a devolver para mantener balanceada la relación. Convirtiéndose de este modo en “más pequeño” y al que hay que cuidar. Ambos casos se convierten finalmente en “relaciones parentales” o entre desiguales y acaban malográndose.

Son algunos ejemplos y nos permiten reconocer con mayor profundidad lo que actúas en la dinámicas de nuestras relaciones. Lo significativo cuando lo conocemos, es poderlo tener en cuenta para cuidar y generar un buen clima emocional en nuestro entorno personal y laboral; siendo más eficientes y logrando un mayor bienestar. Solo es una cuestión de práctica.