“Sólo hay futuro para quien está en sintonía con el pasado”.  Bert Hellinger

El jueves fue mi último día en IES La Cañada de Coslada. Allí he sido profesor durante cinco años, de los cuales, tres tuve la oportunidad de ser Jefe de Estudios. La pertenencia a los sistemas organizacionales, como el educativo, es temporal; solo formamos parte durante el tiempo de nuestro contrato y mientras desempeñamos nuestra función.

La Cañada es un caso actual. Un centro con 28 años, en sus mejores años llegó a tener más 900 alumnos y que hoy dice adiós. Como en el cuento de Cortázar, ha sido tomado; aunque haya que decir, felizmente tomado por otro Centro que ocupa ahora las instalaciones.

Desde la mirada sistémica, el único propósito de este blog, se pueden considerar muchos aspectos. Uno muy importante es cómo, en ocasiones, los sistemas “se enferman”. Cuando esto sucede hay dos opciones: o se recuperan o se terminan. Estos procesos resultan difíciles para todos. En estos casos la PS dispone de maravillosas herramientas para el diagnóstico y la solución.

Recopilo sin juicios y con gratitud todas las experiencias vividas, han sido muchas y fructíferas. Algunas fueron ejemplos de las consecuencias indeseadas de la alteración de los Principios de la Ayuda para los Docentes. Este es uno de mis temas predilectos de investigación y profundización. Su conocimiento resulta muy significativo y de gran ayuda para los pedagogos: Educadoras de Infatil, Maestros y Profesores.

Si aprendemos estos principios y cómo se manifiestan en el día a día en los Centros Educativos, entonces podemos aplicarlos en nuestras aulas y evitar muchas situaciones “poco agradables”. Cada una supone un reto y, finalmente, puede llegar a ser una verdadera oportunidad de crecimiento para todos si tenemos las herramientas necesarias para su solución.

patio
Patio con vistas a las aulas de plástica, en el piso superior.

Las despedidas logradas.

Para Hellinger, el grado de madurez de una persona se mide por el número de despedidas logradas en su vida. Pero, ¿cómo se logra una despedida? Hay tres aspectos importantes: realizar el duelo de la separación, agradecer con afecto o amor y, finalmente, desear lo mejor. De este modo maduramos y crecemos.

Mirar de cara al dolor de decir adiós a lo que amamos en nuestra vida requiere valor. Todo proceso de esta naturaleza duele y necesitamos darle un espacio, sostenerlo y acompañarlo, hasta atravesarlo. Si postergamos los duelos, generamos barreras que nos dificultan estar disponibles para lo siguiente y nos quedamos en la inocencia como niños.

El segundo movimiento para lograr la despedida es agradecer de corazón todo lo recibido. Únicamente de este modo es posible equilibrar internamente y quedarnos en libertad, preparados para lo siguiente: otro Centro Educativo, otros Compañeros, otros alumnos y otras Familias; en definitiva una historia nueva que escribir, momento a momento, cada día.

Existe un tercer aspecto significativo a considerar: deseamos al otro lo mejor. “El otro” puede ser una Institución o Centro Educativo al que has pertenecido, unos Compañeros con los cuales compartiste algunos años de tu vida y a los que probablemente no vuelvas a ver, el personal no docente que te atendió, las Familias que son siempre las más importantes pues con su confianza o desconfianza en una Institución “dan o quitan vida académica” y los alumnos, fortalecidos cuando celebran sus logros resultantes del trabajo realizado y continúan su proceso académico y vital.

Hoy siento una tristeza dulce. Extrañaré los ingeniosos textos de Jesús en las graduaciones, los trabajos en el huerto escolar puesto en marcha con la dedicada competencia de Raimundo, así como la generosidad, extremada eficiencia y sensatez de Félix y la pasión que puso a cada uno de sus proyectos. Y muchas otras personas y situaciones.

Por los errores y equivocaciones cometidos, nada ha sido personal, asumo la responsabilidad que me corresponde y aprendo lo que me han enseñado; lo siento mucho y respeto a cada una de las personas relacionadas.

Por ello, quiero dar sinceramente las gracias a todos y cada uno de los componentes de la Comunidad Educativa del IES La cañada a la que he pertenecido durante estos años. Han sido unos años extraordinarios, con lo que hubo. Después de todo, hoy me encuentro más nutrido y enriquecido por la experiencia y mucho más disponible para lo venidero.

Mis mejores deseos para todas y todos, larga vida a la memoria compartida y hasta siempre al IES La Cañada.

Ahora, completo, estoy dispuesto para el siguiente paso.