“La pareja no es un tema, es el tema”.  A. Olvera

Recientemente Angélica Olvera (AO), ha dado una conferencia para 170 personas y un módulo posterior a los alumn@s de los Masters de Pedagogía y Psicología Sistémicas o Constelaciones Familiares de Madrid sobre la pareja. Es una narradora extraordinaria, con una gran capacidad de conectar profundamente con el Alma de tod@s.

Me he limitado a redactar sus ideas en esta entrada, tomadas de ambos eventos, aunque algunas de sus frases más relevantes aparecen literales.

Es muy importante ofrecer claves que permitan sostenerse a las parejas hoy. Si lo consideramos detenidamente, la relación de pareja antecede y sostiene a los hij@s.

Sistémicamente, nuestra relación de referencia es la de nuestros Padres; siempre. Angélica afirma que para los hijos es un “terreno minado”, en ningún caso podemos entrar en ella.

Desde niñ@s, escuchamos el relato de cada uno de nuestros Padres: “Porque tu Padre…”. “Es que tu Madre…”. Los hijos no somos consejeros matrimoniales de nuestros Padres, Hellinger habla con acierto del “olvido terapéutico” de l@s hij@s; necesitamos dejar atrás esos relatos, porque nos afectan y condicionan negativamente.

“La Confusión es antesala del conocimiento”. Bert Hellinger

¿Cómo entrar en un campo de solución y resolver? Resolver es manejar y gestionar la información inconsciente del sistema, combinándola con los Principios Básicos de la Vida; identificando su origen, de dónde surge y a quién pertenece.

Con mucha frecuencia repetimos patrones o dinámicas de nuestros Padres o antepasados, otras nos vemos atrapados en el “síndrome de aniversario”: algo les sucedió a determinada edad, que nosotros al llegar a la misma revivimos sin darnos cuenta, enredados.

Hay una conexión evidente entre la relación de pareja y el género. Para AO hay una memoria de especie en nuestras células respecto al género, a las historias de género de nuestros Padres y Abuelos: una dimensión transgeneracional.

Origen.

“La guerra comienza en casa, en el corazón de las Madres”.  Angélica Olvera

Es necesario ser muy cuidadosos con: “lo que la Madre dice a los hijos del Padre”. “O el Padre de la Madre”. Esos mensajes: ¿“fortalecen o debilitan”?. Muchas veces mezclan reproches por lo no resuelto de la relación de pareja, con la relación de maternidad o paternidad generando confusión en el alma de l@s hij@s.

El “no” al otro u otra, así como es, genera dolor; y luego exclusión y violencia. Así se inicia, o perpetúa cuando viene de antes, la lucha de género.

Es muy importante permanecer alejados del victimismo en las relaciones de género. La lucha de género tiene mucho que ver con la historia.

“A la víctima no se la puede ayudar”.  B. Helllinger

“No hay peor perpetradora que una víctima con derecho”.  A. Olvera

Las víctimas, inconscientemente, se buscan perpetradores. Para ir más allá de esa polaridad se necesita mirar con amor a ambos: perpetradores y víctimas. Si no se resuelve el conflicto, se repite y continua en las siguientes generaciones.

Aquí actúan: el amor ciego o de repetición y la lealtad. Así repetimos los patrones y entramos en el Campo de dolor del sistema, e incluso de especie. Ese Campo de dolor nos ciega y nos impide ver la realidad

Es urgente salir del campo de perpetradores y víctimas, ¡ahí no hay solución!. Es muy desgastante y nos atrapa. Únicamente podemos salir cuando decimos al otro: “me rindo”, “nos rendimos”, y entonces estamos listos para el siguiente paso: la paz.

“La paz comienza en el corazón de las mujeres”.  B. Hellinger

La paz comienza cuando hay una reconciliación en nuestro corazón de:

  1. La guerra interna por la relación de sus propios Padres, también por las respectivas  lealtades a sus sistemas familiares y la buena conciencia.
  2. Luego, se proyecta o trasfiere a la propia pareja.

Reconciliación es dar la cara al conflicto. Estar ante los conflictos permitiendo que emerjan. ¿Qué hacemos al respecto que me fortalece a mi y al otro?

El trabajo es la conciliación, lo prefiero a reconciliación, de género. Generar un gran Campo Colectivo de Solución, mirando lo que fortalece al sistema.

“La verdad es lo que fortalece al otro”.  B. Hellinger

¿Cómo generamos una relación nueva entre lo masculino y lo femenino, considerando la dimensión de especie: hombre y mujer? ¿Cómo lo ven desde cada lado mujeres y hombres? La interpretación del evento es la que nos fortalece o nos debilita a todo@s.

Generalmente traemos un “orden de ideas” viejo, respecto a este tema; que se necesita actualizar.

A nivel individual, todo tiene que ver con nuestro Padre y nuestra Madre. Es necesario resolver esa relación y tomarlos desde mi lugar de hijo. La reconciliación en el Alma de lo masculino y lo femenino en mí, empieza con ser capaz de integrar a mi Padre y a mi Madre.

 

 

Crédito Imagen de portada:  vidabanquete.cl